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viernes, 11 de noviembre de 2011

Mujer con complejidades

Hoy me van a tener que bancar, porque quiero dedicar este post. Sin mucho más que decir… Ahí va…

Si, a vos quiero hablarte, que hoy fuiste un pensamiento recurrente, que te paseaste por toda mi cabeza y diste vueltas y vueltas. Cada vez que me pasa esto siento que estás pensando “tan fuerte” en mí que nos conectamos telepáticamente. Y viste que cuando me pongo a recordar, tengo que abrir mi baúl, ese que tanto detestas… Nuestras conversaciones no tienen desperdicio nene,  nuestras palabras, nuestras anécdotas, tus contestaciones, mis “preguntontas”.
Sigo siendo igual de rubia que siempre, sigo preguntándome cosas de las que ya tengo respuestas, sigo enojada pero te extraño horrores. Muchas veces me pregunto dónde estarás, que caminos estarás recorriendo, cuantas caras habrás conocido, con cuantas voces habrás hablado, cuantas almas habrás tocado.
Lamentablemente te necesito, necesito esa mano agarrando fuerte la mía, guiándome, abriéndome los ojos. Mi alma gemela que sólo aparece para ayudarme en los peores momentos de mi vida y sabe, lo tiene marcado a fuego, que me tiene que dejar volar, aunque ni yo quiera. Sé que a pesar que yo te puse en ese pedestal, te encargaste solito de bajarte y convertirte en un mortal más y fue sorprendente descubrirte así, vulnerable, aunque solo fue por un ratito.
Miro tu foto y me agarra nostalgia, porque no veo al hombre “normal”, al igual a todos, a ese que un día se fue, destrozando mi corazón, pero que después volvió, lo junto delicadamente y lo armó para dejarlo como antes, pero con la certeza de que se iba a ir nuevamente para ya no volver. No escucho esas excusas banales, ni las disculpas por llegar tarde, ni las ausencias anunciadas. Veo al que me regalaba sonrisas, al sabio interlocutor, al misterioso hombre de ojos oscuros, al encantador ángel guardián, al viajero, a mi Sr. Viajero.
Un día planté bandera blanca y con la necesidad de no perderte, quise ser tu amiga, literalmente no pude y me voy  a dar el lujo esta vez de decir NO PUDE (deja de sonreír queres, era solo una teoría, no ganaste la guerra, solo una batalla…).
Una vez me dijiste: “Para mí siempre fuiste una mujer sin complicaciones pero con complejidades y eso nos atrae a los hombres…” Si lo hubiera creído, hoy no tendría este blog…
Todavía tengo la fecha, 12 de abril de 2025… de nada sirve si no estas conmigo…
Gracias Dani, por todo, por lo bueno y por lo malo. Te quiero y adoro con el alma, sabelo!


Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.


Yo, la compleja…


martes, 1 de noviembre de 2011

Todo tiene un comienzo...

Siempre hay un comienzo, así como para algunos la teoría del Big Bang fue el comienzo del Universo, para otros la aparición de Pumper Nick el comienzo de la comida chatarra, el comienzo de este blog son los sucesivos fracasos en mi vida. Ni una explosión ni comida chatarra (aunque la consumo asiduamente). Tal vez no les interese, tal vez piensen que soy una más del montón y tal vez sea verdad. No vengo a clarificarles la vida, ni a darles teorías extraordinarias de cómo deben vivir, solo a contar mis historias y a debatir conceptos preestablecidos por esta sociedad, es que a veces me pongo muy profunda…
Para empezar les cuento un poco de mi, soy una estresada empleada de comercio con atención al cliente, no me gustan ni las berenjenas ni los palmitos, pero si la salsa golf, el sueño de mi vida era bailar con Julio Bocca en el Colon pero se me paso la edad, los kilos y las ganas, me gusta cantar, soy mala jugando al truco pero lo hago para divertirme. Me molesta soberanamente que me despierte el teléfono, no me gusta la política aunque la critico, me gusta el color violeta, miro poca TV, soy adicta al celular y a internet, vi Titanic y Crepusculo  27 veces y me gusta todo tipo de música.
Más o menos para ir perfilando mi personalidad.
En la segunda entrega empezare con mis historias.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.


Yo, la complicada...