Y la representación idealista del amor es lo que profundiza en la insatisfacción posterior del "elegido".
Palabras complicadas...
Luego de un par de meses de estar ausente, hoy me tope con un diálogo, que podría haber sido sacado de las películas de Disney, donde el idealismo llega a su expresión máxima, demostrando lo más puro del amor...
BULLSHITS!!! (MENTIRAS!!)
Es cierto, lo leí y me derretí, son cosas que hoy espero alguien me las diga. Tal vez con más veracidad? Si, por supuesto, pero con la misma mirada, con la misma intensidad, con esa transmisión de pensamientos a la distancia en donde sabes que en ese momento y a esa hora, ese señor estaba ardiendo de amor por dentro y te lo quería transmitir.
Que después de un rato se le haya pasado, es un mero detalle. Lo que valoro es el momento, la pasión del momento. Y no hablo de sexo, hablo de AMOR.
Ese amor, donde las drama queens como yo, nos regocijamos día a día esperando en la torre del castillo a aquel caballero que luchará por rescatarnos del peligroso dragón. Una boludes...
No se si esta bueno sentir esto otra vez, hoy el amor pasa por otro lado, el codo a codo es mejor, la compañía o el "compinchismo" es lo que se valora.
Peeeeeero, los primeros ¿meses? donde uno piensa "sin vos no hay nada", son maravillosamente letales. Es una transfusión de primavera en el canal sanguíneo.
Dejemos de mentirnos y obremos en consecuencia.
Quiero un amor... ¡Pero del bueno! (¿estoy dispuesta?).
Saludos desde aca, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
sábado, 14 de mayo de 2016
martes, 26 de enero de 2016
Hoy me toca el allá
Busco palabras pero no las encuentro.
Estoy cerrando un tiempo, una etapa y ciertamente es doloroso, pero el sentimiento que mas me acosa es la incertidumbre.
Este mes pasaron muchas cosas que me tienen la cabeza revuelta y el cuerpo alerta. Estoy expectante todo el tiempo, siento que espero que explote una bomba de un momento a otro, pero tengo que desconectar.
Mañana parto hacia mi amado Sur, con ganas de conocer, de soltar, de cerrar esta etapa de la mejor manera posible.
Se que a la vuelta me esperan muchas cosas que aprender, mucho camino por empezar a recorrer y una ansiedad aniquilante.
Tengo tanta cosa mezclada que ya no se lo que siento.
Por momentos siento culpa, nostalgia, tristeza, melancolía, angustia y de ahí paso al miedo, a la ansiedad, a querer saber como, donde y que hacer. Pero de la alegría ni noticias... El disfrute no lo encuentro.
Es un duelo que abarca muchas cosas, muchas personas y muchos momento.
Hace unos días escribí rápidamente en mi teléfono, algo que venia masticando en el colectivo para no olvidarme:
"A veces uno se pregunta porque los cambios nos buscan y nos destruyen. No nos destruyen la esencia, modifican nuestro yo en el hoy. Que siempre es lo mas difícil de cambiar de forma consciente.
Es el huracán que revoluciona y de nada sirve quedarse agarrado, hay que volar y dar tantas vueltas como sea necesario. Hasta que el viento amaine y nos deje sobre la tierra, pero con la convicción de que somos más fuertes, más sabios, más tolerantes y conocedores de nuestra historia.
Hay que bancar la parada y seguir, y si no se puede más o no se quiere, parar..."
Revolución, todo mezclado, comienzo y fin, el ciclo que se completa y vuelve a empezar.
La vida es una rueda, a veces estamos allá y otras acá.
A la vuelta, el allá me va a estar esperando...
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
Estoy cerrando un tiempo, una etapa y ciertamente es doloroso, pero el sentimiento que mas me acosa es la incertidumbre.
Este mes pasaron muchas cosas que me tienen la cabeza revuelta y el cuerpo alerta. Estoy expectante todo el tiempo, siento que espero que explote una bomba de un momento a otro, pero tengo que desconectar.
Mañana parto hacia mi amado Sur, con ganas de conocer, de soltar, de cerrar esta etapa de la mejor manera posible.
Se que a la vuelta me esperan muchas cosas que aprender, mucho camino por empezar a recorrer y una ansiedad aniquilante.
Tengo tanta cosa mezclada que ya no se lo que siento.
Por momentos siento culpa, nostalgia, tristeza, melancolía, angustia y de ahí paso al miedo, a la ansiedad, a querer saber como, donde y que hacer. Pero de la alegría ni noticias... El disfrute no lo encuentro.
Es un duelo que abarca muchas cosas, muchas personas y muchos momento.
Hace unos días escribí rápidamente en mi teléfono, algo que venia masticando en el colectivo para no olvidarme:
"A veces uno se pregunta porque los cambios nos buscan y nos destruyen. No nos destruyen la esencia, modifican nuestro yo en el hoy. Que siempre es lo mas difícil de cambiar de forma consciente.
Es el huracán que revoluciona y de nada sirve quedarse agarrado, hay que volar y dar tantas vueltas como sea necesario. Hasta que el viento amaine y nos deje sobre la tierra, pero con la convicción de que somos más fuertes, más sabios, más tolerantes y conocedores de nuestra historia.
Hay que bancar la parada y seguir, y si no se puede más o no se quiere, parar..."
Revolución, todo mezclado, comienzo y fin, el ciclo que se completa y vuelve a empezar.
La vida es una rueda, a veces estamos allá y otras acá.
A la vuelta, el allá me va a estar esperando...
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
viernes, 27 de noviembre de 2015
La vida del amor
"-¿Aún la extrañas?.
-¿A quien?. ¿Al amor de mi vida?. No, ni un poquito.
-Que extraño eres. ¿Cómo puede ser el amor de tu vida alguien a quien ni si quiera extrañas?.
-¿Sabes que pasa cuando las frutas maduran, no?.
-¿Se separan del árbol?.
-Así es. Mi amor ahora es como una fruta madura. Y me he separado de mi árbol. Y madurar implica aprender a dejar ir, incluso cuando se trata del amor de tu vida. Por eso no la extraño. Al fin y al cabo, si la vida quiere, nos volverá a reunir. Y si nunca sucede, siempre recordare algo; Ella me hizo conocer el amor, y más que eso, me hizo madurarlo, aprender que amar, no significa poseer."
Hace mucho tiempo deseaba ser "el amor de la vida" de alguien y hoy sé, profundamente, que lo soy.
Es un lugar raro, después de mucho tiempo sé lo que es estar del otro lado, sentirse anhelado, amado por alguien y no corresponderlo, es sumamente extraño.
Pero esto no me hace sentir ni bien ni mal, no es un regalo ni un castigo, es extraño, como si nada encajara, como si las piezas no fueran las correctas.
Tanto tiempo estuve ahí, tantos fueron a los que les dije "adiós" porque no era correspondida y sufría en silencio, que ahora no se como sentirme. Es una mezcla de tristeza, melancolía, alivio, libertad, futuro y pasado, todo junto, que me hace revolver el corazón sin explicación.
Es estar del otro lado del espejo, es sentirse abrazado, es no pedir que te quieran aunque lo sienten igual, es no querer aprovecharse de eso por su bien y por el mio.
Es preguntarse ¿porque? todo el tiempo, es no querer mirar atrás por miedo a lastimar, es querer preservar al otro de uno mismo, es pedir al universo que sea feliz para que se le vaya la tristeza del alma, es guardar distancia para no confundir, pero a la vez esa necesidad de explicar o de hacerse entender que sin mi esta mejor.
Pero doy vuelta todo eso y no sirve, cuando uno esta enamorado o considera que alguien es el amor de su vida, nada sirve, ni las explicaciones, ni las distancias, ni las miradas, ni los abrazos, ni las palabras.
Es tan rebuscado como saber que estas en la cabeza de alguien cuando mira tus fotos, cuando escucha una canción, cuando recuerda algún momento compartido.
Sentís que es una broma del destino, que nada es cierto ni real.
Es la responsabilidad de ser amable la que me involucra en este asunto, siempre pensé que no lo era, no porque no me mereciera ser amada por alguien, si no por mi personalidad, siempre creí ser el premio consuelo de muchos y la alternativa de otros.
O tal vez le doy demasiada importancia al asunto.
Quiero que seas feliz, realmente lo deseo.
Saludos desde acá, el otro lado...
Yo, la complicada.
-¿A quien?. ¿Al amor de mi vida?. No, ni un poquito.
-Que extraño eres. ¿Cómo puede ser el amor de tu vida alguien a quien ni si quiera extrañas?.
-¿Sabes que pasa cuando las frutas maduran, no?.
-¿Se separan del árbol?.
-Así es. Mi amor ahora es como una fruta madura. Y me he separado de mi árbol. Y madurar implica aprender a dejar ir, incluso cuando se trata del amor de tu vida. Por eso no la extraño. Al fin y al cabo, si la vida quiere, nos volverá a reunir. Y si nunca sucede, siempre recordare algo; Ella me hizo conocer el amor, y más que eso, me hizo madurarlo, aprender que amar, no significa poseer."
Hace mucho tiempo deseaba ser "el amor de la vida" de alguien y hoy sé, profundamente, que lo soy.
Es un lugar raro, después de mucho tiempo sé lo que es estar del otro lado, sentirse anhelado, amado por alguien y no corresponderlo, es sumamente extraño.
Pero esto no me hace sentir ni bien ni mal, no es un regalo ni un castigo, es extraño, como si nada encajara, como si las piezas no fueran las correctas.
Tanto tiempo estuve ahí, tantos fueron a los que les dije "adiós" porque no era correspondida y sufría en silencio, que ahora no se como sentirme. Es una mezcla de tristeza, melancolía, alivio, libertad, futuro y pasado, todo junto, que me hace revolver el corazón sin explicación.
Es estar del otro lado del espejo, es sentirse abrazado, es no pedir que te quieran aunque lo sienten igual, es no querer aprovecharse de eso por su bien y por el mio.
Es preguntarse ¿porque? todo el tiempo, es no querer mirar atrás por miedo a lastimar, es querer preservar al otro de uno mismo, es pedir al universo que sea feliz para que se le vaya la tristeza del alma, es guardar distancia para no confundir, pero a la vez esa necesidad de explicar o de hacerse entender que sin mi esta mejor.
Pero doy vuelta todo eso y no sirve, cuando uno esta enamorado o considera que alguien es el amor de su vida, nada sirve, ni las explicaciones, ni las distancias, ni las miradas, ni los abrazos, ni las palabras.
Es tan rebuscado como saber que estas en la cabeza de alguien cuando mira tus fotos, cuando escucha una canción, cuando recuerda algún momento compartido.
Sentís que es una broma del destino, que nada es cierto ni real.
Es la responsabilidad de ser amable la que me involucra en este asunto, siempre pensé que no lo era, no porque no me mereciera ser amada por alguien, si no por mi personalidad, siempre creí ser el premio consuelo de muchos y la alternativa de otros.
O tal vez le doy demasiada importancia al asunto.
Quiero que seas feliz, realmente lo deseo.
Saludos desde acá, el otro lado...
Yo, la complicada.
martes, 20 de octubre de 2015
Que valga la alegría...
Y me viste irme, pero no fue planeado, para nada.
Lo sentí, me salió, porque vos ya estabas mucho más allá de nosotros...
Hoy elegí preservarme, cuidarme y quererme. Elegí no sufrir por algo que no vale la alegría ni las ganas.
Se que sos para mi, que la vida nos eligió, que estamos destinados a ser, pero no ahora, este no es nuestro tiempo, tal vez el mío, pero claramente no el tuyo.
Necesito enfocar y tomar las riendas de esta vida que me dieron, tener la plena responsabilidad de mis actos y no dejar librado al azar la culpa o el sufrimiento.
Tal vez para vos esto no tenga absolutamente nada de cierto, tal vez me tomes como una cobarde, pero como te dije hace un rato, eso no es justo, ya no quiero que duela y embarcarme en algo que se que va a doler, es ponerme en condición de victima, es redundar en relaciones pasadas, donde quejarme era maravilloso.
Quiero que valga la alegría, no la pena...
Quiero ser prioridad, quiero sentir que esa persona esta total y plenamente enamorada de mi, así como yo.
¿Egoísta? Seguro! Pero creo que ya deje mis deseos de lado mucho tiempo.
Seamos lo que tengamos que ser, lo que nos dicte lo más profundo de nuestro corazón, no de nuestra cabeza... Y lo digo yo.
Lo que deba ser, será, y lo que no pasará de largo como un recuerdo más.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
Lo sentí, me salió, porque vos ya estabas mucho más allá de nosotros...
Hoy elegí preservarme, cuidarme y quererme. Elegí no sufrir por algo que no vale la alegría ni las ganas.
Se que sos para mi, que la vida nos eligió, que estamos destinados a ser, pero no ahora, este no es nuestro tiempo, tal vez el mío, pero claramente no el tuyo.
Necesito enfocar y tomar las riendas de esta vida que me dieron, tener la plena responsabilidad de mis actos y no dejar librado al azar la culpa o el sufrimiento.
Tal vez para vos esto no tenga absolutamente nada de cierto, tal vez me tomes como una cobarde, pero como te dije hace un rato, eso no es justo, ya no quiero que duela y embarcarme en algo que se que va a doler, es ponerme en condición de victima, es redundar en relaciones pasadas, donde quejarme era maravilloso.
Quiero que valga la alegría, no la pena...
Quiero ser prioridad, quiero sentir que esa persona esta total y plenamente enamorada de mi, así como yo.
¿Egoísta? Seguro! Pero creo que ya deje mis deseos de lado mucho tiempo.
Seamos lo que tengamos que ser, lo que nos dicte lo más profundo de nuestro corazón, no de nuestra cabeza... Y lo digo yo.
Lo que deba ser, será, y lo que no pasará de largo como un recuerdo más.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
sábado, 5 de septiembre de 2015
La responsabilidad de dejarme amar
Hoy tengo un día positivo/realista(los pongo en autos para que entiendan el desorden del post).
El otro día me encontré con mi mejor amiga y tuvimos esas charlas antologías donde las causas se mezclan con las conclusiones y nos quedamos con enseñanzas que nos dejan pensando un rato largo.
"Otra vez empezar de cero..."
Es un bajón, uno ya no tiene ganas, estamos grandes para eso, otra vez lo mismo... Quejas, quejas y muchas más quejas.
En el medio me topo con un articulo de internet que hablaba sobre la frase "amar es dar lo que no se tiene a quien no lo es" (Lacan) y se me mezclaron los tantos.
Una de las cosas que más me quedo de este articulo es donde explica que el amor siempre es reciproco, pero habla de la reciprocidad en cuanto a que si yo te amo, vos también estas implicado en eso porque hay algo "amable" en vos, o sea hay algo que tenes que me hace amarte.
Por otro lado también habla de la responsabilidad de nuestros sentimientos y de lo que generan en los demás, de cuan "amables" somos. Esa seria la punta del ovillo.
Estoy dando espacios, estoy actuando como no lo hice antes, estoy haciendo todo lo contrario a lo que hice siempre, me salgo de la vaina muchas veces, pero "apago la cabeza" y vuelvo al cauce del objetivo. Pero siento que nada de lo que hago sirve y que no importa lo mucho que haga, nunca voy a conseguir lo que quiero. El Chico Pro entra y sale de mi vida como quiere, hace y deshace como se le da la gana, se pone caprichoso, me dice que me extraña, nos peleamos por whatsapp para al otro día decirme que no quiere que estemos mal. Eso sí, de vernos, ni noticias...
Tengo millones de preguntas sin respuestas, pero "apago" y vuelvo a ocuparme de mi vida. Lo acepto así, tal como es. ¿Me quejo? Ufffff, un montón, pero el no lo sabe y no se lo haré saber ya que son inseguridades mías, tendré que aprender a confiar o agua y ajo. Claramente esto es en esta etapa, si llegamos a algún entendimiento mayor, la situación será diferente, aunque no mucho.
Todo esto me dejo regulando un rato y concatenando enseñanzas.
Es muy difícil hacerte cargo de lo "amable" que sos y no victimizarte por ello. Responsabilizarte de tus mambos y buscar una solución, sin dramas, ni llantos ni violines.
Si todo lo que hice hasta ahora no me dio buenos resultados es hora de hacerme cargo de eso, tomar las riendas y hacer la diferencia. Es difícil? Es jodidamente difícil, pero hay que hacerlo y probar si me dejo amar por El Chico Pro, a su manera y a la mía...
Y si no, otra vez a empezar de nuevo, gracias a Dios que podemos empezar de cero, poder separar lo que se hizo mal, entenderlo y dejar de hacerlo, aunque nos cueste el corazón o la cabeza. Esa es la experiencia, es lo que nos hace mejores en todos los ámbitos de la vida, si no arrastraríamos errores y viviríamos cargando una mochila de equivocaciones.
A veces poner lo pies sobre la tierra y dejar de ser una "drama queen" sirve para despabilarse... un ratito.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
El otro día me encontré con mi mejor amiga y tuvimos esas charlas antologías donde las causas se mezclan con las conclusiones y nos quedamos con enseñanzas que nos dejan pensando un rato largo.
"Otra vez empezar de cero..."
Es un bajón, uno ya no tiene ganas, estamos grandes para eso, otra vez lo mismo... Quejas, quejas y muchas más quejas.
En el medio me topo con un articulo de internet que hablaba sobre la frase "amar es dar lo que no se tiene a quien no lo es" (Lacan) y se me mezclaron los tantos.
Una de las cosas que más me quedo de este articulo es donde explica que el amor siempre es reciproco, pero habla de la reciprocidad en cuanto a que si yo te amo, vos también estas implicado en eso porque hay algo "amable" en vos, o sea hay algo que tenes que me hace amarte.
Por otro lado también habla de la responsabilidad de nuestros sentimientos y de lo que generan en los demás, de cuan "amables" somos. Esa seria la punta del ovillo.
Estoy dando espacios, estoy actuando como no lo hice antes, estoy haciendo todo lo contrario a lo que hice siempre, me salgo de la vaina muchas veces, pero "apago la cabeza" y vuelvo al cauce del objetivo. Pero siento que nada de lo que hago sirve y que no importa lo mucho que haga, nunca voy a conseguir lo que quiero. El Chico Pro entra y sale de mi vida como quiere, hace y deshace como se le da la gana, se pone caprichoso, me dice que me extraña, nos peleamos por whatsapp para al otro día decirme que no quiere que estemos mal. Eso sí, de vernos, ni noticias...
Tengo millones de preguntas sin respuestas, pero "apago" y vuelvo a ocuparme de mi vida. Lo acepto así, tal como es. ¿Me quejo? Ufffff, un montón, pero el no lo sabe y no se lo haré saber ya que son inseguridades mías, tendré que aprender a confiar o agua y ajo. Claramente esto es en esta etapa, si llegamos a algún entendimiento mayor, la situación será diferente, aunque no mucho.
Todo esto me dejo regulando un rato y concatenando enseñanzas.
Es muy difícil hacerte cargo de lo "amable" que sos y no victimizarte por ello. Responsabilizarte de tus mambos y buscar una solución, sin dramas, ni llantos ni violines.
Si todo lo que hice hasta ahora no me dio buenos resultados es hora de hacerme cargo de eso, tomar las riendas y hacer la diferencia. Es difícil? Es jodidamente difícil, pero hay que hacerlo y probar si me dejo amar por El Chico Pro, a su manera y a la mía...
Y si no, otra vez a empezar de nuevo, gracias a Dios que podemos empezar de cero, poder separar lo que se hizo mal, entenderlo y dejar de hacerlo, aunque nos cueste el corazón o la cabeza. Esa es la experiencia, es lo que nos hace mejores en todos los ámbitos de la vida, si no arrastraríamos errores y viviríamos cargando una mochila de equivocaciones.
A veces poner lo pies sobre la tierra y dejar de ser una "drama queen" sirve para despabilarse... un ratito.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
sábado, 1 de agosto de 2015
Resistiendo a orillas del precipicio
Y el pasaje tenia retorno...
Porque volvió para saber por qué, por qué yo era así, que era lo que supuestamente nos unía. Y no tuve mucho para decirle, las palabras ya las había escuchado de mi propia boca, eran las mismas, repetirlas resultaba redundante y sin sentido.
La situación no resistía mucho análisis, eran sus ojos y los míos, eternos, profundos, con signos de pregunta, como mucha incertidumbre, con lo incierto a flor de piel.
Nos quedamos varios minutos observándonos, porque las palabras sobraban, no había nada que pudiera salir de nuestra boca que reemplazara lo que nos estábamos diciendo con las miradas.
Nada importaba, hasta que todo se empezó a mezclar y no pudimos más que reconocer nuestros miedos, o por lo menos los míos que son mucho más grandes y aterradores.
Llegue a la orilla del precipicio, siempre pensando que para saltar nunca se debe mirar hacia abajo, pero no pude, no resistí la tentación de saber que era lo que me esperaba allá abajo, quise soltar, desprenderme, dejar fluir, pero mi pasado me atrapo y baje la mirada.
Fue la inmensidad, la incertidumbre, la oscuridad, la grandeza, lo desconocido y me fui retirando lentamente a aquellos lugares comunes y seguros, donde nada puede pasarme, donde las caras son familiares, donde nada me lastima y sigo siendo tan fría, brillante y resistente como el metal.
No quise escucharlo, no me intereso, aquel precipicio no era para mi, no era seguro.
Me fui resistiendo el sentimiento y aunque las palabras sobren y la vida haya querido mostrarme que tal vez, todavía puedo tirarme de ese precipicio, hoy para mi no es una opción a considerar.
Dicen que si amas indefectiblemente en algún momento vas a sufrir... pero si sos metal nada, absolutamente nada te va a pasar.
Y acá estoy, sintiendo nada.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Porque volvió para saber por qué, por qué yo era así, que era lo que supuestamente nos unía. Y no tuve mucho para decirle, las palabras ya las había escuchado de mi propia boca, eran las mismas, repetirlas resultaba redundante y sin sentido.
La situación no resistía mucho análisis, eran sus ojos y los míos, eternos, profundos, con signos de pregunta, como mucha incertidumbre, con lo incierto a flor de piel.
Nos quedamos varios minutos observándonos, porque las palabras sobraban, no había nada que pudiera salir de nuestra boca que reemplazara lo que nos estábamos diciendo con las miradas.
Nada importaba, hasta que todo se empezó a mezclar y no pudimos más que reconocer nuestros miedos, o por lo menos los míos que son mucho más grandes y aterradores.
Llegue a la orilla del precipicio, siempre pensando que para saltar nunca se debe mirar hacia abajo, pero no pude, no resistí la tentación de saber que era lo que me esperaba allá abajo, quise soltar, desprenderme, dejar fluir, pero mi pasado me atrapo y baje la mirada.
Fue la inmensidad, la incertidumbre, la oscuridad, la grandeza, lo desconocido y me fui retirando lentamente a aquellos lugares comunes y seguros, donde nada puede pasarme, donde las caras son familiares, donde nada me lastima y sigo siendo tan fría, brillante y resistente como el metal.
No quise escucharlo, no me intereso, aquel precipicio no era para mi, no era seguro.
Me fui resistiendo el sentimiento y aunque las palabras sobren y la vida haya querido mostrarme que tal vez, todavía puedo tirarme de ese precipicio, hoy para mi no es una opción a considerar.
Dicen que si amas indefectiblemente en algún momento vas a sufrir... pero si sos metal nada, absolutamente nada te va a pasar.
Y acá estoy, sintiendo nada.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
domingo, 19 de julio de 2015
La verborragia paga pasajes
La estaba pasando bien...
En realidad hoy no me puedo quejar, quiero quejarme, para no perder la costumbre.
Tengo todo desordenado en la cabeza y voy a tratar de poner orden para que se entienda la idea.
CONEXIÓN, esa es la gran palabra. Esa conexión que tenes cuando miras a alguien y sabes... lo sabes, tenes la certeza que te va a acompañar en el camino, for ever and ever (o hasta que algún traste nos separe... ja!).
Se lo voy a contestar ahora para que dejen de secretear entre ustedes, puede ser que idealice al amor, pero necesito esa sensación, que para mi, va a ser la gran señal.
Con "el pendejo" (no pude encontrarle otro sobrenombre menos ordinario y más original) la paso espectacular, los encuentros son explosivos, pero no es lo que quiero para mi vida, no compartimos nada más que una cama, no tenemos nada en común, no hay mucho dialogo (de hecho no hay dialogo alguno... horrible). Hablando mal y pronto, me calienta, no me enamora.
Porque acá hay que separar, una cosa es que me encienda y otra que me enamore. Podemos tener excelente química, muchísima piel, pero si no hay una conversación inteligente e interesante, que básicamente me rompa la cabeza, queda todo ahí, ademas de saber que en algún momento llegara su fecha de caducidad, con lo cual no hay preocupación alguna.
Ayer me encontré con "El Pro", es la segunda vez que lo veo y no se si por la semi ebriedad o las ganas que la "sensación" aparezca en mi vida, sentí una conexión y como el alcohol libera mis sentidos, se lo dije.
No hay nada mejor para asustar a un hombre que ser verborragica y romántica, empezar a hablar de señales, conexiones, signos del zodiaco, vidas pasadas y amor a primera vista. Es un pasaje directo al pueblo de "muchas gracias, hasta luego". Igual se la banco toda la noche, preguntando y re-preguntando cada una de las pavadas que le decía (claramente ayer el filtro lo deje en casa... imagínense la magnitud!). Hasta que promediando la madrugada y bastante mas sobria que cuando lo salude, le dije que no me iba a ir con el porque no me parecía adecuado (no se lo dije así... no es necesario reproducir la frase exacta no?), me contesto que le parecía lógico y que el tampoco buscaba irse conmigo...
El Pro: -Porque vos tenes miedo...
Yo: -Yo ya no tengo miedo.
El Pro: -Si, de irte conmigo.
Yo: ¿?
El Pro: -Tenes miedo de que en vez de garch...., te haga el amor.
...
...
...
Silencio, por muchos segundos, mirada perdida, sorpresa, indignación, enojo, doble indignación, cuestionamiento interno y por ultimo MIEDO, mucho miedo, pavor, ganas de salir corriendo, para que no me agarre, para que no se de cuenta, para "salvarme", esperando que alguien diga piedra libre para todos mis compas y me saque de esa situación.
No recuerdo que le dije, seguramente me hice la cool (raro que la traducción de la palabra sea "fria"), porque estaba en shock. Fueron cuatro palabras que me dejaron muda, pero que desataron un conflicto interno parecido a la segunda guerra mundial. Aclaremos algo, yo no hago el amor, yo tengo sexo, sexo en cualquiera de sus variantes e intensidades, pero sexo al fin.
Que un tipo que me ve por segunda vez me diga esto después de todo lo que le dije, me lo tengo merecido, porque me lo busque, porque si vos hablas toda la noche, con un convencimiento excepcional, de los beneficios de hacer gimnasia, como mínimo el otro va a querer saber si realmente es tan beneficioso. No jodamos!! Agarre la pala y me cave la tumba solita, solita.
Pero como la vida es justa ayer se fue con el pasaje en el bolsillo y no dio más señales de vida (es que en el pueblo no hay wifi...). Agua y ajo, por verborragica y cagona.
Voy a desempolvar una frase que hace mucho que no uso, pero que viene justo para cerrar el post.
TODO NO SE PUEDE.
Saludos desde acá, el otro lado de la pantalla.
Yo, la complicada.
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